viernes, 10 de abril de 2026

Ocurrencias del Señor García -Cuerda de siete hilos-


 

Una sociedad fuerte funciona como una cuerda de muchos cabos trenzados

 

El Señor García es un curioso sin remedio, para él lo innato es investigarlo todo; a lo largo de su vida muchas cosas han llamado su atención y no ha descansado hasta desvelar su misterio.

Ha indagado sobre el plasma, sobre el gen que hace mutar a los Centauros y también a los Minotauros.

Los Dragones alados y sin alas como el de Komodo y el por qué de sus veinte huevos; los Unicornios de cualquier color, el tamaño y el tipo de las plumas que tienen las alas de los Pegasos, también han captado su interés.

Estando en un día festivo y sintiéndose ocioso, el Señor García tuvo a bien preguntarse por cuáles serían las herramientas más convenientes para llevar en el camino de la vida.

Encontró que era importante llevar un bordón, un buen sombrero, una manta de lana que aún mojada no deja perder el calor, un cuchillo, un pedernal para encender fuego y una cuerda; esta última le intrigó y decidió investigar qué tipo de cuerda era la mejor para este fin.

Después de razonar por un tiempo más que prudente encontró que la cuerda que sería una excelente compañera del viaje de la vida debía de estar trenzada por siete buenos y robustos hilos; todos muy importantes, y determinó que estos deberían ser:

1.- Actitud. No es suficiente con la aptitud.

2.- Razón. Esto da la respuesta a los ¿para qué? y los ¿por qué? De todo lo que sentimos que nos acontece a lo largo del camino de la vida.

3.- Agradecimiento. Ser consciente de lo que funciona y está muy bien. Siempre es buen negocio poner el foco en lo positivo.   

4.- Fortuna. Capacidad, derecho y disposición para disfrutar de lo material.

5.- Dignidad. Ser y sentirse digno. Amor por uno mismo y sanar las heridas existentes. Ser consciente de ser digno.

6.- Realeza.  Realidad, Real realeza. Saber recibir sin sentir vergüenza.

7.- No juicio. Admirar y celebrar el éxito de los demás. El amor implica no juzgar al de enfrente. Yo también soy el de enfrente.

Quedó satisfecho con la especificación para los hilos que deben utilizarse en esta vital cuerda y con gran satisfacción se puso a trenzarlos.

Terminó la factura de su cuerda, la enrolló como debe hacerse con las cuerdas de escalada, tomó sus otras herramientas para el camino, acomodó todo en su sitio y dio el primer paso hacia su destino.

Mucho tiempo ya ha pasado desde ese primer paso bien pertrechado para andar la vida y el Señor García se ha vuelto un gozoso caminante, siempre cordial y solidario con todos los seres que encuentra en las diferentes etapas del sendero.

Su valiosa cuerda trenzada de estas siete fortalezas le hace caminar seguro, confiado y feliz. Nada le falta; no pasa frío, sabe cómo, cuándo y dónde descansar, se nutre de los frutos del camino y de la compañía de los otros caminantes con los que conversa e intercambia viandas, apoyos, experiencias y los tesoros de su espíritu curioso y feliz.

 

“El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.” 

Charles Dickens

 

 

ÍÎÏР Ë  ÑÒÓÔ

 

 

Autor: Joaquino Calamaro.

  

 

La Manzanillera, Aquila, Michoacán.