viernes, 28 de agosto de 2026

Ocurrencias del Señor García ~Con la lluvia en la mano~

   

 
Nada es, ni sabe a lo que se parece…


Al Señor García se le incrustó entre ceja y ceja la intención de ir a saludar a la Señora Internet, y se dirigió alegre a entrevistarse con ella.

Tan pronto se acercó a su mansión vio unas partes maquilladas, muy bien presentadas; pero otras totalmente crudas, en definitivo descuido y malolientes. De repente salieron a su encuentro unos mozos de Doña Inter -así se expresaban, por supuesto cariño, esos mozalbetes sobre su patrona-; somos los algoritmos y nos ha enviado la Señora para atenderle, para guiarle… Le dijeron. El Señor García no recibió con agrado esta invasiva recepción, para ser francos le cayó en la punta del Averno… Y murmuro: oisdouef iwwr; r wwoi u wuiw wir wvi. Esto que parecía salido de un lenguaje propio de los Elfos y los Enanos en la Tierra Media; en este específico caso solamente expresaba su descontento por este recibimiento con todos los visos de control.

Y los algoritmos lo rodearon para impedirle ir a donde se le pudiese antojar. Don García -que no era jalisciense, por lo que no le ofendía que le llamaran con el Don antes de su apellido- se sentó en un tocón de árbol que encontró a los pocos pasos, pensando: ¿a ver en dónde se sientan estos metiches? ¡Je! ¡Je!

Los algoritmos se mosquearon mucho con esta acción del Caballero García. Desconcertados y confusos se miraban unos a otros y sus ojos iban hacia todos lados. García encontró divertido el hecho y se puso a silbar feliz y desenfadado…

Y así pasó mucho tiempo. Los algoritmos educados para atender otros comportamientos más dóciles y previsibles se impacientaban. Algunos se iban y después regresaban a susurrar con los que se habían quedado de guardia. Bien sabían que ahora no eran los dueños de la situación, otro más vivo que ellos les estaba manejando a su antojo.  


El mundo pertenece a quienes no aceptan un no por respuesta.


Estos muchachos -los algoritmos- que son muy brutos; pero en su favor se puede decir que también son muy obedientes y sólo pueden seguir su ya programada secuencia de instrucciones, se petrificaron; pues nada había escrito en su manual de procedimientos para manipular a un tipo que silbaba alegre y desenfadadamente sentado en un tocón y sin límite de tiempo.

Acto seguido aparecieron batallones completos con muy diversos uniformes y gorras de diversos colores; a estos muchachones los algoritmos les llamaban “cariñosamente” Bots. Estos robots, también solamente pueden obedecer las instrucciones con las que han sido programados y lo hacen a una velocidad pasmosa. Por contraste nos regalan el poder apreciar las cualidades humanas; como son: la capacidad de analizar, de evaluar y de contrastar la información disponible para alcanzar una idea o un juicio justificado y objetivo. Además del gozo humano del tiempo variable a la propia voluntad. Estos autómatas desde hace ya un buen tiempo hacen estragos en la casa de la Señora Internet, como todo, algunas de sus labores también pueden ser benévolas y convenientes; como el atender labores repetitivas y programables.


Son camaleones sociales que manipulan cualquier situación.


Durante este no corto tiempo el Señor García, además de silbar y guardar largos silencios en los que sabias reflexiones bailaban en su mente, también sacó -como tantas otras veces- su libreta del bolsillo y se puso a apuntar las más sesudas disquisiones que al vuelo pescaba:

ü La Señora Internet sabe ser cabrona y como tal muchas veces se comporta; no tiene educación, ni moral, ni lealtad al público usuario general; pero sí a los intereses mezquinos y egoístas de quien como títere la maneja. Sus titiriteros son de nombres ya por todos conocidos, vaya que sí; y muy bien se adivinan buena parte de sus aviesos fines. Cierto es también que nunca dejan de sorprendernos.

ü Como todo en esta vida Doña Internet no siempre se porta mal y también sus algoritmos y bots se distraen por puertas o mapas ambiguos; y no pocas veces cansados son engañados o francamente duermen. Ahí, en esos fantásticos momentos es una herramienta extraordinaria y apoya infinidad de buenas faenas. Entonces comunica, enlaza, distribuye datos muy importantes para la meteorología, la industria, el comercio, la enseñanza, etc.

ü La Mansión de esta Madam de alcance internacional puede ser remodelada para hacer cómodos y muy útiles conjuntos departamentales, y estos dedicarse a los diferentes fines para todos convenientes.

ü La Señora Internet ira siendo sustituida por la original y parece que olvidada o ¿saboteada? Telepatía. Y con ella llegarán sin tardar ya mucho todas sus primas; la telequinesia, la clarividencia, la empatía, la psicometría, la teletransportación; y todas las demás que puedan ser encontradas, descubiertas o inventadas y desarrolladas esta próxima semana.

 

Y entonces -sólo entonces- nos daremos plena cuenta de que siempre hemos podido captar la lluvia con la boca abierta o en la mano franca. Y por las muchas distracciones lo hemos olvidado… Solamente es necesario recordar que ya hacíamos todas esas cosas y más de ellas aún. Solamente es necesario recordar.

  

El karma tarde o temprano cobra todas las facturas.

 

 

Autor: Joaquino Calamaro.

 

 

 

En La Peñita de Jaltemba, 63720 Nayarit.

El día veintiocho del octavo mes del año dos mil veintiséis.


domingo, 2 de agosto de 2026

Remembranza sobre el origen

   ~ ¿Regresamos a casa? ~

 


Navidad tiempo de esperanza para el espíritu

 

En mi feliz niñez el fin de año y su bella temporada de Navidad siempre fue presagio de que todo tenía remedio. Me dio la certeza de que en el fondo realmente había un arreglo definitivo para cualquier cosa fea o grave y que esas soluciones las conoceríamos más temprano que tarde. Esto marcó mi vida para bien; y con esa certeza la he recorrido.

Mi niñez tapatía me hizo ser cliente de El Santoclós, quien para mi fue un misterio conveniente y después me cayó francamente muy gordo, tanto como lo representan; entonces cambie de proveedor, me hice cliente fiel y feliz de los Reyes Magos, ¡definitivamente lo de la magia sí va conmigo! y ahí me he estacionado con ventajas pues de entrada son tres en lugar de uno solo.

Al ir creciendo me di cuenta de la importancia de los ciclos en la vida, como estos se repiten con liturgias propias legítimas y también algunas de ellas ya muy manoseadas por intereses cabronzones por decirlo más amigablemente.

Llegaba diciembre con una alegría inexplicable, hermosa, todo tenía encanto. Uno de mis maestros de primaria nos decía en la clase que esa felicidad era el Espíritu de Dios que se acercaba a nosotros esos días. Yo, como él era el maestro lo creí, pero después de acabarse diciembre y comenzar enero me ponía yo a pensar: ¿que Dios ya se alejó de nosotros? ¿Y ya no nos acerca su espíritu…? ¡Sepa! Como dicen en Guadalajara. No dejó de ser desconcertante para mí eso y muchas cosas más que me dijeron en la escuela y para mí eran indigeribles.

Los años siguieron llegando con su muy alegre diciembre y con su seca normalidad otra vez a partir de enero. Sin embargo los Reyes Magos trajeron otra visión para mí. Eran Sabios, eran Reyes y ¡eran Magos! Eran tres (trabajaban en equipo) y tenían muchas cualidades estupendas (abundancia)

No siendo yo monárquico lo de rey no me distrajo, pero me interesó de sobremanera lo de Sabios y lo de Magos; en realidad siempre he creído que de alguna u otra manera están intrínsecamente conectadas esas dos cualidades de Sabiduría y Magia. ¡Y felizmente así es!

Y a esos maravillosos Reyes Magos les pedí muchos regalos, pero en primer lugar iban la Sabiduría y la Magia.

 

Colofón...

 

Todos los días son Navidad.

Todos los días son Año Nuevo.

Todos los días es nuestro cumpleaños.

 

ÍÎÏР Ë  ÑÒÓԝ 

 

Autor: Fernando Jorge García Asomoza.

 

Nación Purépecha.